Lucas 12:13
Le dijo uno de la multitud: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Lucas 12:14
Y él le dijo: –Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o repartidor sobre vosotros?
Lucas 12:15
Y les dijo: –Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
Lucas 12:16
Entonces les refirió una parábola, diciendo: –Las tierras de un hombre rico habían producido mucho.
Lucas 12:17
Y él razonaba dentro de sí, diciendo: “¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos.”
Lucas 12:18
Entonces dijo: “¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes,
Lucas 12:19
y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate.”
Lucas 12:20
Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿para quién será?”
Lucas 12:21
Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios.
La Biblia ensena que el deseo de las riquezas es idolatria y la idolatria es del diablo, muchas veces el que posee riquezas, adquiere muchas poseciones y a menudo esas cosas materiales esclavizan a la persona, y ya no gozan esas poseciones, sino que luchan para mantenerlas.
En los tiempos de Cristo, el ser rico indicaba un favor especial de Dios, y el ser pobre era senal de falta de fe o que existia pecado en esa persona los fariseos se burlaban de Jesus por su pobresa, y en estos dias esa idea existe en la iglesia cristiana, pero Jesus enseno algo muy diferente.
Lucas 18:24
Jesús, al ver que se había entristecido mucho, dijo: –¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Lucas 18:25
Porque más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
Las verdaderas riquezas del creyente son las bendiciones espirituales que provienen del Padre Celestial hacia sus hijos, por ejemplo la fe, es algo que Dios nos da, para creer que el nos proveira de toda necesidad, que el no nos abandonara cuando mas lo necesitamos.
Como creyente si tenemos cosas materiales, nuestra actitud debe ser de no aferrarnos a ellas o sentirnos seguros, en cambio debemos administrar esas cosas como cosas de Dios.
Toda persona que sigue a Jesus y sus ensenanzas debe preguntarse a si mismo: soy una persona que anhelo riquezas?, que es avaricia, soy egoista?, deseo mas riquezas y ser respetado entre los demas, muchas veces el prestigio y el poder son producidos por las riquezas.
Lucas 6:20
Y alzando él los ojos hacia sus discípulos, decía: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Lucas 4:18
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos
Le dijo uno de la multitud: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Y él le dijo: –Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o repartidor sobre vosotros?
Y les dijo: –Mirad, guardaos de toda codicia, porque la vida de uno no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
Entonces les refirió una parábola, diciendo: –Las tierras de un hombre rico habían producido mucho.
Y él razonaba dentro de sí, diciendo: “¿Qué haré? Porque ya no tengo dónde juntar mis productos.”
Entonces dijo: “¡Esto haré! Derribaré mis graneros y edificaré otros más grandes. Allí juntaré todo mi grano y mis bienes,
y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años. Descansa, come, bebe, alégrate.”
Pero Dios le dijo: “¡Necio! Esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has provisto, ¿para quién será?”
Así es el que hace tesoro para sí y no es rico para con Dios.
Jesús, al ver que se había entristecido mucho, dijo: –¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Porque más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
Y alzando él los ojos hacia sus discípulos, decía: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos


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