
EL PODER DE DIOS
El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tonteria a los que van a la perdicion; pero este mensaje es poder de Dios para los que vamos a la salvacion. Como dice la escritura: ” Hare que los sabios pierdan su sabiduria y que desaparezca la inteligencia de los inteligentes.”
En que pararon el sabio, y el maestro,? y el que sabe discutir cosas de este mundo ? ! Dios ha convertido en tonteria la sabiduria de este mundo!
Puesto que el mundo no uso su sabiduria para reconocer a Dios donde el ha mostrado su sabiduria, dispuso Dios en su bonda salvar por medios de su mensaje a los que tienen fe, aunque este mensaje parezca una tonteria.
Los judios ( los religiosos ) quieren ver senales milagrosas, y los griegos ( los inteligentes ) buscan sabiduria; pero nosotros anunciamos a un Cristo crucificado. Esto les resulta ofensivo a los religiosos ( judios ), y a los no judios les parece una tonteria; pero para los que Dios ha llamado, sean judios o griegos, este Mesias es el poder y la sabiduria de Dios. Pues lo que en Dios parece ser una tonteria, es mucho mas sabio que toda sabiduria humana; y lo que en Dios puede parecer debilidad, es mas fuerte que toda fuerza humana.
Hermanos, debemos darnos cuenta de que Dios nos ha llamado a pesar de que pocos de nosotros seamos sabios segun los criterios humanos, y pocos de nosotros seamos gente de autoridad o pertenecientes a familias importantes.
Y es que, para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para avergonzar a los fuertes, ha escogido a los que el mundo tiene por debiles. Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo. Asi nadie puede presumir delante de Dios.
Pero Dios mismo nos ha unido a nosotros con Cristo Jesus , y ha hecho tambien que Cristo sea nuestra sabiduria, nuestra justicia, nuestra santificacion y nuestra liberacion. De esta manera, como dice la escritura: Si alguna quiere enorgullecerse, que se enorgullezca del Senor.
1 Corintios 1; 18-31




